El Ruiseñor tras el espejo

Alicia-Espejo-Pajaro

Los niños Ensueños,

varados en la isla del Aburrimiento,

esperan la noche,

para entrar en sus cabezas.

Cantaba, cantaba, todo los días por las mañanas y las tardes. Su cita frente al espejo, de aquel Ruiseñor café nunca faltaban. Esperaba eternamente el alba en su descanso. Revoloteaba por nuestras cabezas, dando vueltas locas en el comedor, la sala y la cocina.

Su pequeño ritual lo convertimos nuestro y los nuestros en los suyos. Entraba por las verjas negras; salía y regresaba como el viento, haciendo círculos y zig-zags. Luego de su preparatoria, se encontraba con su espejo, haciéndose la misma pregunta: Quién es ése, que esta al frente de mí?

Parado sobre el marco dorado daba pequeños brincos, de un lado hacia el otro, bailando y cantando. Picoteaba su imagen constantemente, luego el silencio y después su melodía. Cosa que se repetía en estos tres mismos tiempos cada 5 minutos. Pero no lograba entender que lo que tenía de frente -que hacia lo mismo, por qué repetía todo lo que él hacia. Ni su parecer.

Aveces, nuestras imágenes se repiten sobre nosotros mismos: en ése mismo espejo. Donde la dama dibuja con carboncillo su armonía, tras el caballero que la admira, como el abrazo de sus reflejos. Canta, canta, Ruiseñor huracanado… canta.

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La ciudad de Lira – cuento fantástico

Originalmente publicado en enero11:

Lo había perdido todo. Se sintió más desamparado que nunca. Miró los ojos relucientes de su amada, se mostraba orgullosa y cruel. En lo más alto de la Torre Milenaria ella le confesó que amaba a otro hombre.

Era de noche en la ciudad. Las palomas pernoctaban sobre las catedrales colgantes de latón. Los edificios-jaula suspendidos cientos de metros arriba del suelo relucían con la luz de la luna. ¡Nunca más!…

En ese momento su traicionado corazón se detuvo. La sangre lo quemaba. Todo su cuerpo se encendió en llamas; se convirtió en una majestuosa ave fénix que escapó volando sobre los edificios-jaula y desapareció.

Ella vivió su amor, como quería, pero jamás pudo resurgir de sus cenizas. El viento barrió con el recuerdo del hombre-fénix. En la Ciudad de Lira nadie conoce su historia.

-Javier Trejo

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Efímera Laguna

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“Eres, 
lo que mas quiero en este mundo eso eres”

Café Tacvuba

Llego a la conclusión que nunca logramos saber quienes somos. El tiempo y el mundo es cambiante. Pues, de eso estamos hechos. Cada ser parte, flota en nuestra realidad. Pero, qué es la realidad sin ésta efímera laguna? Sin mí?

Parto de éste punto porque soy un cráter volcánico, inactivo -no por mucho. Nací hace 23 mil años. A diferencia de muchos y cercanos pocos, tengo la superficialidad mojada e invertida en cono.

Solo prefiero decir que soy del “más allá”, que de Masaya, a como los vagantes suelen ubicarme. Hay desechos, pero quiero pensar que soy parte del meteorito de Chicxulub. Mi búsqueda terminó.

Oh! La nueva historia comienza con una visita. No una cualquiera como las suelo tener a diario, inclusive, va más allá de mis antepasados. Tan lejos que las almas enterradas que desean salir a la superficie -pero que no dejaba, las deje.

Fin. Desde que bajaban sentí el presagio, inevitable. Miraban con admiración mi calma, la dulce armonía del paisaje verde al que doy vida con mi sinfonía. Eran dos dulces almas pequeñas, junto a dos irracionales que se querían unirse.

- Incansable, nuevamente.

Navegaron por mis orillas, como conociéndome. Al parecer, cuando el dedo del corazón recorre un brazo, toca la espalda, siguiendo el camino del otro brazo hasta llegar al mismo dedo.

-Hago el intento de hablar en su idioma por preferencia conceptuales.

En mi alrededor hay maldad y amor. Vivo en estos dos mundos, donde los seres se cuidan pero a la misma vez se destruyen. Lucho por dejar la tranquilidad, pero mi hermosura los conlleva a su ajenanidades.

-Les regale el viaje de sus vidas.

Entraron a un hotel. Se bajaron pisándome lentamente descendiendo por las escaleras. Él conocía las instrucciones para subir una escalera, pero no para bajarlas; ella miraba el firmamento del cielo azul con mi reflejo. -Qué hago aquí, se dijo. -Si los ángeles son felices yo también lo soy, mirando sus sonrisas e inquietudes por llegar. Sus ojos solo veian la sonrisa definitiva con sus bolsillos vacíos y corazones que casi me tocaban. Pero no lo podía creer.

Una musa italiana les saludó. Afable, dirigió instrucciones de diversión para pisar encima de mi con barcos de plásticos pequeños los cuales ustedes les suelen llamar “Kayak”. Eran las dos, hora humana. Estas cuatro leyendas entraron en en mí como nunca nadie  -ni algo, lo había hecho jamás. Mi azufre y el la lampara que me ilumina de vez en cuando, nos calentaba.

El chico estrelló su barca hacía la señorita. Solo quería acercar el peligro papalepidoptero sobre sus cuatro corazones. Lo sé porque cualquiera que entra aquí lo torno transparente en su sentimiento y pensamiento. Entiendo la confusión, la de los colochos mojados repelaba el adjunto de los labios. Pero a espaldas de las cabecitas, logro su dulce saber.

-Sentí una leve exaltación. No sé porque.

-Sos mi OCÉANO y yo te traje aquí para reunirnos hasta el fin (Leí nuevamente su pensamiento). Cuando exaltó tal eufemia se borró todo mi “historia”, la razón de la enseñanza se había des-unificado, explotando en tal silencio para convertirlo en mi amo. Entonces saque mi mayor profundidad de lo más adentro y lo maldije para que se quedara conmigo para toda la eternidad. -Solo. Que sus almas eran mías, entre ellos dos, no había perdón de su DIOS. Mientras tanto, ellos reían dando vueltas, saltando desde la balsa de madera Sobre Mí existencia.

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El Patriarca de Estiopia

Jinete Arroz

“Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño.”

E. Poe

@Julius_Nic

“No te gastes las vida viendo el arroz crecer,  siembralo”, dijo, solemnemente en su último suspiro al sostener su cabeza llena de canas y viento irreversible.

El Patriarca era el dueño de casi toda la producción. Tenía todo para que su estirpe comprara una isla llena de palmas de oro y casas de chocolate.

Lo que el pueblo no sabía era el pacto con la vieja que vivía a la orilla del río, vestida de rojo sin rostro. En su adolescencia donde las guerras asolaban su país, el intrépido pescaba a la orilla del río.

-Nunca te quedes hasta la noche.

-Madre, jamás vamos a padecer de hambre.

Abrió un guapote, después que la bruja se lo ordenara. -Con esto vas a ser dueño de todo el pueblo.

Cogió la daga de un revolucionario con la cual había asesinado a sus 30 hermanos incluyendo su madre, 80 años atrás; se comió las tripas y escupió sus ojos.

Desde la boca hasta la cola, su alma fue renaciendo, con cada centímetro que destapaba, su alma se apoderaba en el viaje más largo hacia infierno que algún duende pudo recorrer.

-Caminarás 40 kilómetros, te vas a desnudar, usaras este traje lleno de sangre y al llegar a tu casa lo entierras en tu patio junto a un grano de arroz y encima del sepulcro clavaras una cruz al revez. A los quince días desenterraras un jinete en su caballo rojo. Guardalo en tu cuarto y que alguien lo limpie a diario.

En Estiopia los humildes habitantes callaban a voces como el jóven pescador viajaba por encima de ellos en sus avionetas, regando las acres que se perdían en el horizonte, los cuales desde el aire dibujaban rasguños des gigantes amarillos.

Se convirtió en El Patriarca, hizo su vida con 6 hijos de los cuales 5 los mando al exterior, porque sabía que la bruja podría llegar en forma de mujeres del pueblo y quitarselos.

Calixto, era un peón más que tenía vida de millonario y pobre. Trabajaba 10 horas y las otras disfrutaba sus fortuna, con mujeres, alcohol y orgias.

El Jinete ordenó asesinar a Valeria, la esposa de El Patriarca, porque “podía quitarles su fortuna”. Mientras su hijo lloraba, todo el pueblo le daba el más sentido pésame, porque era mujer de mando, sin dinero y la única pura en la familia.

El Patriarca le dio un pañuelo con la sangre de su nacimiento y le dijo con sutileza  -te voy a enseñar donde te voy a arrojar al igual que tu madre, pera no tengas miedo.

Eso fue suficiente para que Calixto se diera cuenta que su padrastro le había vendido el alma al mismo diablo. A pesar que su familia era dueña de la ciudad, la comida, bebida y los que se escuchaba en la radio; prefería ser el hijo del carretonero que el de un capitalista con ojos rojos.

Así Calixto comprendió que en el mundo se produce más comida de la que se necesita, que los pobres mueren de hambre, cuando la comida que necesitan es desperdiciada por el capital y los axiomas humanos: sus malditos hábitos.

El jóven perdonó a los que tenían ideas radicales por las injusticias de Estiopia, también ellos le perdonaron por no saber la máxima de su esencia. Calixto rayó el plan de su vida

El riego en los arrozales continuaba con toda normalidad, el sol inclemente no quería terminar su repetida historia en el horizonte. Buscó a la bruja desnuda, entre la maleza del río que cruzaba cadáveres de vacas y bueyes.

Toma, le dijo Calixto a la jorobada, regresándola pequeña estatuilla, mientras en Estiopia ardían sus casas por la furia de El Patriarca quien ya iba camino al río a buscar su más preciado tesoro.

La vieja se convertía en mona, descascarándose la piel y le dijo que al final de su transformación, tenía que decidir en dar su alma para terminar con la de su padrastro y sacar del Campo de Elíseos a su madre y poder darle un santo descanso.

Cuando Calixto entregaba la esfinge en esas garras de mona y peludas, para decir acepto, El Patriarcas se deshacía en el lodo de la orilla del río, se arrastraba dejando las uñas en las piedras mohosas cubiertas lama verde y sangre.

A veces uno pasa por esa carretera, los arrozales con garzas volando, las avionetas en el cielo llenas de pesticida, tóxico que se compra en cualquiera de las dos ferreterías de Estiopia, donde sus habitantes ahora tienen lo suficiente, pero nunca más de lo necesario, hasta que algún día un joven le persiga su alma y logre obtener su propio jinete.

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Receta para hocicos obedientes

Originalmente publicado en La pupila insomne:

Sara Rosenberg

soup0052Sopa de derechos humanos sencilla.

Esta sopa no es barata, lleva muchos ingredientes, pero le permitirá quedar bien con sus invitados. Usted la puede servir cuando quiera, es apta para diversas circunstancias y sobre todo su aroma provoca enseguida un efecto muy digestivo que no se compara con otros alimentos más pesados o radiactivos. Aleja los olores frecuentes a pólvora y sangre.

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Receta para hocicos obedientes

Receta para hocicos obedientes.

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Los perros pasean a los Drones

imagen-perro

Debido a que los perros pasean a sus amos, existía la necesidad antagónica de resolver éste revoltijo. Lanzaron un drone que no asesina a niños en Pakistan, pero que si puede ser la mejor compañía de tu mascota.

Jeff Myers es el gran inventor de la configuración de GPS, regresando a “Firulay” en tiempo y forma.

 

martyAl Encantador de Perros le parece grandiosa esta idea, ya no tendría que enseñarles a los humanos a lidiar con sus mascotas.

“Me parece el mejor invento del mundo. Gracias Jeff, me quitaste un gran peso de encima, ahora estos tontos (dueños de mascotas) ya no les podre quitar el dinero de sus bolsas, para que sus animales les agraden”, dijo con mucho entusiasmo Cesar Millan.

Otra vez regresamos al futuro con  Marty McFly. 

 

 

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